Ayuno Intermitente: Qué Hacer y Qué Evitar para Obtener Mejores Resultados
- 6 mar 2023
- 11 min de lectura

El ayuno intermitente se ha convertido en una de las formas más populares de mejorar los hábitos de alimentación, y con buena razón. Muchas personas lo practican para apoyar un control saludable del peso, mantener niveles saludables de glucosa y colesterol, o simplemente sentirse mejor durante el día. Pero aquí está el reto: la mayoría no lo mantiene el tiempo suficiente para experimentar todos sus beneficios.
¿La buena noticia? El ayuno intermitente no tiene por qué ser complicado. No necesitas una fuerza de voluntad perfecta ni hacer cambios extremos para tener éxito. Unos cuantos hábitos sencillos —y una rutina que realmente funcione para ti— pueden marcar una gran diferencia.
Ya sea que estés comenzando o quieras mejorar los resultados que ya has obtenido, esta guía te ayudará a conocer qué hacer y qué evitar para convertir el ayuno intermitente en un hábito que puedas mantener a largo plazo. Más adelante también te mostraremos cómo nuestro programa Feel Great puede ayudarte a hacer que el ayuno intermitente sea aún más fácil de mantener.
¿Qué es el ayuno intermitente?
Empecemos por lo básico.
El ayuno intermitente es un patrón de alimentación que alterna períodos de comida con períodos de ayuno. En lugar de enfocarse en qué comes, el ayuno intermitente pone el énfasis en cuándo comes.
Durante el período de ayuno, evitas consumir alimentos y bebidas con calorías, lo que le da a tu cuerpo un descanso del proceso digestivo. Durante tu ventana de alimentación, consumes comidas equilibradas que aportan los nutrientes que tu cuerpo necesita.
En realidad, todos ayunamos cada noche mientras dormimos. El ayuno intermitente simplemente prolonga ese período natural de ayuno retrasando el desayuno, cenando un poco más temprano o combinando ambas estrategias.
Una de las razones por las que el ayuno intermitente ha ganado tanta popularidad es su flexibilidad. Ya sea que te levantes muy temprano, trabajes hasta tarde o tengas una agenda ocupada, existe un horario de ayuno que puede adaptarse a tu estilo de vida.
¿Por qué tantas personas practican el ayuno intermitente?
Cada persona comienza el ayuno intermitente por motivos diferentes, pero la mayoría comparte un mismo objetivo: encontrar una forma sencilla y sostenible de cuidar su salud.
Algunas personas buscan controlar mejor su peso. Otras desean apoyar niveles saludables de glucosa o colesterol. Y muchas simplemente quieren reducir los antojos entre comidas o sentirse con mayor control sobre sus hábitos alimenticios.
Las investigaciones continúan explorando cómo el ayuno intermitente puede favorecer estos objetivos cuando se combina con una alimentación nutritiva, actividad física regular y otros hábitos de vida saludables.
Aunque cada experiencia es diferente, estas son algunas de las razones por las que el ayuno intermitente se ha convertido en una estrategia tan popular.
Puede ayudar a mantener un peso saludable
Uno de los principales motivos por los que las personas prueban el ayuno intermitente es para apoyar un control saludable del peso.
Al concentrar las comidas en una ventana de tiempo más corta, es natural que disminuyan las oportunidades de comer entre comidas. Además, muchas personas comienzan a distinguir mejor cuándo realmente tienen hambre y cuándo simplemente están comiendo por costumbre.
El ayuno intermitente no es una solución mágica, pero cuando se combina con una alimentación equilibrada y un estilo de vida activo, puede convertirse en una herramienta útil para mantener un peso saludable a largo plazo.
Puede favorecer niveles saludables de glucosa y colesterol
Adoptar buenos hábitos de alimentación sigue siendo importante, incluso si comes durante una ventana de tiempo más corta.
Las investigaciones continúan analizando cómo el ayuno intermitente puede ayudar a mantener niveles saludables de glucosa en sangre, favorecer una función normal de la insulina y apoyar niveles saludables de colesterol que ya se encuentran dentro del rango normal.
Estos beneficios suelen observarse cuando el ayuno intermitente se acompaña de una alimentación rica en verduras, frutas, proteínas magras, grasas saludables, cereales integrales y fibra.
Puede ayudarte a comprender mejor tu hambre
Una de las cosas que más sorprende a muchas personas después de varias semanas de practicar el ayuno intermitente es que dejan de sentir hambre con tanta frecuencia como esperaban.
Parte de ese cambio ocurre porque empiezas a distinguir entre el hambre real y el hábito de comer por rutina. Además, las señales naturales de hambre y saciedad de tu cuerpo comienzan a desempeñar un papel más importante.
Hormonas como el GLP-1, la leptina, la grelina, la insulina y el cortisol participan en la regulación del apetito. Comprender cómo funcionan puede ayudarte a entender mejor por qué sientes hambre en determinados momentos y por qué la constancia en tus hábitos marca la diferencia.
Conoce más sobre las hormonas que regulan el apetito y cómo influyen en las sensaciones de hambre y saciedad.
Es solo una parte de un estilo de vida saludable
El ayuno intermitente no está diseñado para hacerlo todo por sí solo.
Un metabolismo saludable depende de muchos factores, como una buena alimentación, la actividad física, el descanso, el manejo del estrés, la hidratación y la constancia.
Cuando se integra dentro de un estilo de vida saludable, el ayuno intermitente puede convertirse en una herramienta más para ayudarte a alcanzar tus objetivos de bienestar.
Encuentra un horario de ayuno que funcione para ti
Uno de los errores más comunes es pensar que existe un único horario de ayuno intermitente que funciona para todos.
La realidad es que no es así.
Aunque el método 16:8 es el más conocido, no es la única opción ni necesariamente el mejor punto de partida para todas las personas.
El mejor horario de ayuno intermitente es el que puedes mantener de forma constante a largo plazo.
Empieza poco a poco
Nadie pasa del sofá a correr un maratón de un día para otro.
Con el ayuno intermitente ocurre exactamente lo mismo.
Si nunca has practicado el ayuno, comienza con objetivos pequeños y fáciles de alcanzar. Deja de comer después de la cena, retrasa el desayuno una hora o intenta cenar un poco más temprano.
Es probable que te sorprenda lo rápido que esos pequeños cambios comienzan a sentirse naturales. Cuando eso ocurra, ampliar tu período de ayuno será mucho más sencillo.
Método 12:12: un excelente punto de partida
Si estás empezando con el ayuno intermitente, este es un excelente lugar para comenzar.
Consiste en ayunar durante 12 horas y comer dentro de una ventana de 12 horas. Por ejemplo:
Cena a las 7:00 p.m.
Desayuna a las 7:00 a.m.
Como gran parte del ayuno ocurre mientras duermes, muchas personas encuentran este horario fácil de seguir.
Método 14:10: el siguiente paso
Cuando el horario 12:12 ya te resulte cómodo, puedes probar un ayuno de 14 horas. Por ejemplo:
Cena a las 7:00 p.m.
Desayuna a las 9:00 a.m.
Este horario le da a tu cuerpo un poco más de tiempo entre comidas sin representar un cambio demasiado drástico.
Método 16:8: el más popular
El método 16:8 es el horario de ayuno intermitente más conocido.
Con este enfoque, ayunas durante 16 horas y consumes todas tus comidas dentro de una ventana de 8 horas. Por ejemplo:
Come entre las 12:00 p.m. y las 8:00 p.m.
Ayuna desde las 8:00 p.m. hasta las 12:00 p.m. del día siguiente.
Muchas personas descubren que este horario se adapta fácilmente a su rutina de trabajo y vida familiar, sin dejar de ofrecer suficiente flexibilidad para disfrutar de sus comidas.
Si al principio 16 horas te parecen demasiado, no te preocupes. No hay nada de malo en mantener un ayuno de 12 o 14 horas hasta que tu cuerpo se adapte. De hecho, así es como muchas personas comienzan con éxito.
La constancia vale más que la perfección
No existe un premio por hacer el ayuno más largo.
Hay personas que se sienten muy bien ayunando 16 horas, mientras que otras obtienen mejores resultados con un horario de 12 o 14 horas.
Lo importante no es seguir la rutina de alguien más, sino encontrar una que puedas mantener durante meses, no solo unos cuantos días.
Al final, la constancia siempre dará mejores resultados que intentar hacerlo perfecto.
Qué Hacer Durante el Ayuno Intermitente
Una vez que encuentres un horario de ayuno que funcione para ti, el siguiente paso es convertirlo en un hábito.
El ayuno intermitente funciona mejor cuando forma parte de tu rutina diaria y deja de sentirse como un esfuerzo constante. Estas recomendaciones pueden ayudarte a mantenerte constante y hacer que tus períodos de ayuno sean mucho más fáciles de llevar.
Mantente bien hidratado
Aunque estés ayunando, tu cuerpo sigue necesitando agua.
Mantenerte bien hidratado favorece el funcionamiento normal del organismo y también puede ayudarte con uno de los desafíos más comunes al comenzar el ayuno intermitente: el hambre. En ocasiones, lo que parece hambre es simplemente una señal de que necesitas beber más agua.
El agua siempre debe ser tu primera opción durante el ayuno. Muchas personas también disfrutan tomar café negro, té natural, infusiones o agua mineral sin azúcar.
Si tienes dudas sobre qué bebidas puedes consumir durante el ayuno, consulta nuestra guía completa sobre qué puedes beber durante el ayuno intermitente.
Elige comidas nutritivas que te ayuden a sentirte satisfecho
El ayuno intermitente no consiste en comer menos, sino en aprovechar mejor lo que comes.
Cuando llegue tu ventana de alimentación, procura preparar comidas que te mantengan satisfecho por más tiempo. Esto significa incluir abundantes verduras, frutas, proteínas magras, grasas saludables, cereales integrales y alimentos ricos en fibra.
Este tipo de alimentos proporciona energía de forma más constante y hace que el siguiente período de ayuno resulte mucho más fácil.
Por otro lado, los alimentos ultraprocesados y aquellos con alto contenido de azúcares añadidos suelen producir el efecto contrario. Es común que vuelvas a sentir hambre poco tiempo después de comer y que aparezcan antojos durante el resto del día.
Siempre que sea posible, prioriza alimentos frescos y nutritivos y procura limitar el consumo de [alimentos ultraprocesados] (agregar enlace interno).
Dale tiempo a tu cuerpo para adaptarse
Si al principio el ayuno intermitente te resulta difícil, es completamente normal.
Como cualquier hábito nuevo, tu cuerpo y tu rutina necesitan tiempo para adaptarse. Durante la primera o segunda semana es posible que sientas hambre justo a la hora en que normalmente comías.
No te desanimes.
Muchas personas descubren que, con el paso de los días, esas primeras señales de hambre disminuyen considerablemente a medida que el ayuno intermitente se convierte en parte de su rutina diaria.
Descubre qué funciona mejor para ti
Una de las grandes ventajas del ayuno intermitente es que no existe una única forma de hacerlo.
Mientras encuentras la rutina que mejor se adapta a tu vida, presta atención a cómo te sientes con distintos horarios de ayuno. Observa tus niveles de energía, la calidad de tu sueño, tu rendimiento durante la actividad física y qué tan satisfecho te sientes entre comidas.
Llevar un pequeño registro, ya sea en un cuaderno o en las notas de tu teléfono, puede ayudarte a identificar patrones y hacer pequeños ajustes que marquen una gran diferencia.
Recuerda que el objetivo no es copiar la rutina de otra persona. Lo importante es encontrar un enfoque que funcione para ti y que puedas mantener a largo plazo.
Qué Evitar Durante el Ayuno Intermitente
Tan importante como saber qué hacer es conocer los errores más comunes para poder evitarlos.
Estos son algunos de los tropiezos más frecuentes al comenzar el ayuno intermitente.
No conviertas tu ventana de alimentación en un momento para comer de todo
Después de varias horas de ayuno, es normal sentir ganas de comer todo lo que se te antoja.
A todos nos ha pasado.
Pero el ayuno intermitente no consiste en compensar el tiempo que pasaste sin comer. La calidad de los alimentos sigue siendo igual de importante.
Piensa en tu ventana de alimentación como una oportunidad para nutrir tu cuerpo, no como una recompensa por haber ayunado.
Elegir comidas equilibradas te ayudará a sentirte satisfecho por más tiempo que recurrir a alimentos con alto contenido de azúcar o muy procesados.
No comas menos de lo que tu cuerpo necesita
Por otro lado, el ayuno intermitente tampoco consiste en comer la menor cantidad posible.
Tu cuerpo sigue necesitando suficientes proteínas, grasas saludables, fibra, vitaminas y minerales para realizar sus funciones diarias.
Consumir comidas completas y equilibradas durante tu ventana de alimentación proporciona la energía que necesitas y, al mismo tiempo, hace que el siguiente período de ayuno sea mucho más fácil.
No abandones el ayuno demasiado pronto
Uno de los errores más comunes es pensar que el ayuno intermitente debería sentirse fácil desde el primer día.
Generalmente no sucede así.
Como cualquier hábito saludable, el ayuno intermitente mejora con la práctica. Si un ayuno de 16 horas te resulta demasiado difícil, reduce la duración en lugar de abandonarlo por completo.
Un horario de 12 o 14 horas que puedas mantener todos los días será mucho más beneficioso que intentar hacer 16 horas durante solo unos cuantos días.
Recuerda que estás construyendo un estilo de vida, no compitiendo con nadie.
No busques hacerlo perfecto
La vida pasa. Habrá vacaciones, cumpleaños, reuniones familiares, comidas de trabajo y cenas con amigos. Saltarte un período de ayuno de vez en cuando no elimina todo el progreso que has logrado.
Las personas que obtienen mejores resultados con el ayuno intermitente no son las que nunca fallan, sino las que vuelven a su rutina una y otra vez.
Si un día no salió como esperabas, simplemente retoma tu horario al día siguiente.
Los hábitos saludables se construyen durante semanas, meses y años, no en una sola comida.
Cuando la Fuerza de Voluntad No Es Suficiente
Seamos sinceros: saber qué hacer y hacerlo todos los días son dos cosas muy distintas.
La mayoría de las personas no abandona el ayuno intermitente porque le falte motivación. Lo deja porque, tarde o temprano, aparecen el hambre, los antojos o las exigencias de la vida diaria.
Si alguna vez llegaste a media mañana buscando algo para picar, no eres el único.
Precisamente por eso creamos Feel Great.
Dos de nuestros productos, Unimate y Balance, complementan el ayuno intermitente para ayudarte a que los períodos entre comidas sean mucho más fáciles de sobrellevar.
Unimate
Nuestro té premium de yerba mate ayuda a favorecer el estado de ánimo, la concentración, la energía mental y la motivación para ayudarte a mantenerte enfocado entre comidas. Muchas personas también descubren que les ayuda a controlar los antojos y hace que el período de ayuno resulte más llevadero.
Balance
Nuestra bebida con fibra patentada, diseñada para consumirse antes de las comidas, ayuda a mantener niveles saludables de glucosa y colesterol que ya se encuentran dentro del rango normal, al mismo tiempo que favorece una mayor sensación de saciedad después de comer.

Junto con el ayuno intermitente, Unimate y Balance forman parte de Feel Great, un programa sencillo que ha ayudado a personas de todo el mundo a desarrollar hábitos saludables que realmente pueden mantener.
Conoce más sobre Feel Great o descubre cómo aprovechar al máximo el programa Feel Great.
Preguntas Frecuentes sobre el Ayuno Intermitente
¿Cuál es el mejor horario de ayuno intermitente para principiantes?
Si estás comenzando, un horario 12:12 o 14:10 es un excelente punto de partida. A medida que tu cuerpo se adapte, puedes avanzar poco a poco hacia el popular método 16:8, si se ajusta a tu estilo de vida.
Recuerda que el mejor horario de ayuno intermitente no es el más largo, sino el que puedes mantener de forma constante.
¿Qué puedes beber durante el ayuno intermitente?
El agua siempre será la mejor opción durante el ayuno.
Muchas personas también toman café negro, té, infusiones o agua mineral sin azúcar porque contienen pocas o ninguna caloría. Las bebidas con azúcar, leche, crema, jugos o cualquier otro ingrediente con calorías es mejor reservarlas para tu ventana de alimentación.
Si quieres conocer todos los detalles, consulta nuestra guía sobre qué puedes beber durante el ayuno intermitente.
¿Qué rompe el ayuno?
En términos generales, cualquier alimento o bebida que aporte calorías pone fin al período de ayuno.
Esto incluye comidas, refrigerios, jugos, refrescos, batidos de proteína y café con leche, crema o azúcar.
Si tienes dudas, lo más recomendable es optar por agua, café negro o té sin azúcar hasta que llegue el momento de comer.
¿Cuánto tiempo tarda en dar resultados el ayuno intermitente?
Cada persona es diferente.
Algunas personas comienzan a notar cambios en pocas semanas, mientras que otras necesitan más tiempo para adaptarse a una nueva rutina. Lo más importante es no obsesionarse con obtener resultados rápidos, sino enfocarse en desarrollar hábitos que puedas mantener a largo plazo.
La constancia —no la perfección— es la clave para que el ayuno intermitente funcione.
Los Pequeños Cambios Hacen una Gran Diferencia
Uno de los mayores mitos sobre el ayuno intermitente es pensar que tienes que transformar por completo tu estilo de vida de un día para otro.
No es así.
De hecho, las personas que obtienen mejores resultados suelen ser las que empiezan poco a poco. Encuentran un horario que se adapta a su rutina, eligen comidas nutritivas, se mantienen bien hidratadas y se permiten avanzar un paso a la vez.
Habrá días más fáciles que otros, y eso es completamente normal.
El progreso no se mide por una comida ni por un día en el que no pudiste seguir tu horario de ayuno. Se construye con los hábitos que desarrollas a lo largo de semanas, meses y años.
Ya sea que tu objetivo sea apoyar un control saludable del peso, mantener niveles saludables de glucosa y colesterol o simplemente desarrollar mejores hábitos de alimentación, el ayuno intermitente puede convertirse en una forma práctica y sostenible de cuidar tu bienestar.
Y si buscas un poco de apoyo adicional, Feel Great combina el ayuno intermitente con nuestros productos Unimate y Balance para ayudarte a mantener hábitos saludables con mayor facilidad.
Empieza desde donde estás. Avanza a tu propio ritmo. Mantente constante.
Puede que te sorprenda descubrir todo lo que los pequeños cambios de cada día pueden lograr con el tiempo.


